Saltar al contenido
Babbitt — Sinclair Lewis
Avanzado~168 paginas

Babbitt

por Sinclair Lewis

Una novela satírica sobre un empresario estadounidense de clase media y su lucha con el conformismo en los años 20. Esta edición bilingüe de "Babbitt" de Sinclair Lewis usa nuestro formato Side-by-Side para que la literatura clásica sea más accesible para estudiantes de idiomas. Lees en el idioma original y comparas la traducción al instante sin perder el ritmo de lectura.

1. Primer idioma
2. Segundo idioma
English → German · Disponible ahora
Elige el formato
Formato de archivo

Babbitt · English → German · Side-by-Side

Pago seguro con Stripe. Descarga inmediata tras la compra.

Quieres este libro en otro idioma?

Priorizamos nuevos idiomas segun la demanda.

Solicitar otro idioma

Lee una muestra bilingüe gratis

El comienzo de «Babbitt» con la traducción alineada párrafo a párrafo — así se lee la edición completa.

Traducción:

The towers of Zenith aspired above the morning mist; austere towers of steel and cement and limestone, sturdy as cliffs and delicate as silver rods. They were neither citadels nor churches, but frankly and beautifully office-buildings.

Las torres de Zenith se alzaban por encima de la bruma matutina; austeras torres de acero, cemento y piedra caliza, macizas como acantilados y delicadas como varillas de plata. No eran ni ciudadelas ni iglesias, sino, francamente y con toda su belleza, edificios de oficinas.

The mist took pity on the fretted structures of earlier generations: the Post Office with its shingle-tortured mansard, the red brick minarets of hulking old houses, factories with stingy and sooted windows, wooden tenements colored like mud. The city was full of such grotesqueries, but the clean towers were thrusting them from the business center, and on the farther hills were shining new houses, homes--they seemed--for laughter and tranquillity.

La bruma se apiadaba de las estructuras recargadas de generaciones anteriores: la Oficina de Correos con su buhardilla atormentada de tejas, los minaretes de ladrillo rojo de viejas casas macizas, fábricas de ventanas mezquinas y tiznadas, casas de vecindad de madera del color del barro. La ciudad estaba llena de tales grotescos, pero las torres limpias los iban expulsando del centro comercial, y en las colinas más lejanas relucían casas nuevas, hogares --así parecían-- para la risa y la tranquilidad.

Over a concrete bridge fled a limousine of long sleek hood and noiseless engine. These people in evening clothes were returning from an all-night rehearsal of a Little Theater play, an artistic adventure considerably illuminated by champagne. Below the bridge curved a railroad, a maze of green and crimson lights. The New York Flyer boomed past, and twenty lines of polished steel leaped into the glare.

Sobre un puente de hormigón huía una limusina de capó largo y pulido y motor silencioso. Esas personas en traje de noche regresaban de un ensayo nocturno de una obra de teatro de aficionados, una aventura artística considerablemente iluminada por el champán. Bajo el puente se curvaba una vía férrea, un laberinto de luces verdes y carmesíes. El Flyer de Nueva York pasó atronando, y veinte líneas de acero pulido saltaron al resplandor.

In one of the skyscrapers the wires of the Associated Press were closing down. The telegraph operators wearily raised their celluloid eye-shades after a night of talking with Paris and Peking. Through the building crawled the scrubwomen, yawning, their old shoes slapping. The dawn mist spun away. Cues of men with lunch-boxes clumped toward the immensity of new factories, sheets of glass and hollow tile, glittering shops where five thousand men worked beneath one roof, pouring out the honest wares that would be sold up the Euphrates and across the veldt. The whistles rolled out in greeting a chorus cheerful as the April dawn; the song of labor in a city built--it seemed--for giants.

En uno de los rascacielos, los cables de la Associated Press dejaban de funcionar. Los telegrafistas alzaban con cansancio sus viseras de celuloide tras una noche de conversar con París y Pekín. Por el edificio se arrastraban las mujeres de la limpieza, bostezando, con sus viejos zapatos chancleteando. La bruma del amanecer se disipó girando. Filas de hombres con fiambreras avanzaban pesadamente hacia la inmensidad de las nuevas fábricas, láminas de vidrio y baldosa hueca, tiendas relucientes donde cinco mil hombres trabajaban bajo un mismo techo, produciendo las honradas mercancías que se venderían río arriba del Éufrates y a través del veldt. Los pitos entonaron un saludo, un coro alegre como el amanecer de abril; el canto del trabajo en una ciudad construida --así parecía-- para gigantes.

There was nothing of the giant in the aspect of the man who was beginning to awaken on the sleeping-porch of a Dutch Colonial house in that residential district of Zenith known as Floral Heights.

No había nada de gigante en el aspecto del hombre que empezaba a despertar en el porche para dormir de una casa de estilo colonial holandés, en aquel distrito residencial de Zenith conocido como Floral Heights.

His name was George F. Babbitt. He was forty-six years old now, in April, 1920, and he made nothing in particular, neither butter nor shoes nor poetry, but he was nimble in the calling of selling houses for more than people could afford to pay.

Se llamaba George F. Babbitt. Tenía ahora cuarenta y seis años, en abril de 1920, y no fabricaba nada en particular, ni mantequilla ni zapatos ni poesía, pero era hábil en el oficio de vender casas por más de lo que la gente podía permitirse pagar.

His large head was pink, his brown hair thin and dry. His face was babyish in slumber, despite his wrinkles and the red spectacle-dents on the slopes of his nose. He was not fat but he was exceedingly well fed; his cheeks were pads, and the unroughened hand which lay helpless upon the khaki-colored blanket was slightly puffy. He seemed prosperous, extremely married and unromantic; and altogether unromantic appeared this sleeping-porch, which looked on one sizable elm, two respectable grass-plots, a cement driveway, and a corrugated iron garage. Yet Babbitt was again dreaming of the fairy child, a dream more romantic than scarlet pagodas by a silver sea.

Su gran cabeza era rosada, su cabello castaño, ralo y seco. Su rostro tenía un aire infantil al dormir, pese a sus arrugas y a las marcas rojas de las gafas en las laderas de su nariz. No estaba gordo, pero estaba extremadamente bien alimentado; sus mejillas eran almohadillas, y la mano tersa que yacía inerme sobre la manta color caqui estaba ligeramente hinchada. Parecía próspero, extremadamente casado y nada romántico; y del todo carente de romanticismo parecía aquel porche para dormir, que daba a un olmo considerable, dos respetables parcelas de césped, un camino de entrada de cemento y un garaje de chapa ondulada. Y sin embargo Babbitt volvía a soñar con la niña de las hadas, un sueño más romántico que pagodas escarlata junto a un mar de plata.

For years the fairy child had come to him. Where others saw but Georgie Babbitt, she discerned gallant youth. She waited for him, in the darkness beyond mysterious groves. When at last he could slip away from the crowded house he darted to her. His wife, his clamoring friends, sought to follow, but he escaped, the girl fleet beside him, and they crouched together on a shadowy hillside. She was so slim, so white, so eager! She cried that he was gay and valiant, that she would wait for him, that they would sail--

Durante años la niña de las hadas había venido a él. Donde otros no veían más que a Georgie Babbitt, ella discernía a un joven gallardo. Ella lo esperaba, en la oscuridad más allá de bosquecillos misteriosos. Cuando por fin podía escabullirse de la casa atestada, corría hacia ella. Su esposa, sus amigos clamorosos, trataban de seguirlo, pero él escapaba, la muchacha veloz a su lado, y juntos se agazapaban en una ladera sombría. ¡Era tan esbelta, tan blanca, tan ansiosa! Ella exclamaba que él era alegre y valeroso, que lo esperaría, que zarparían juntos--

Babbitt moaned, turned over, struggled back toward his dream. He could see only her face now, beyond misty waters. The furnace-man slammed the basement door. A dog barked in the next yard. As Babbitt sank blissfully into a dim warm tide, the paper-carrier went by whistling, and the rolled-up _Advocate_ thumped the front door. Babbitt roused, his stomach constricted with alarm. As he relaxed, he was pierced by the familiar and irritating rattle of some one cranking a Ford: snap-ah-ah, snap-ah-ah, snap-ah-ah. Himself a pious motorist, Babbitt cranked with the unseen driver, with him waited through taut hours for the roar of the starting engine, with him agonized as the roar ceased and again began the infernal patient snap-ah-ah--a round, flat sound, a shivering cold-morning sound, a sound infuriating and inescapable. Not till the rising voice of the motor told him that the Ford was moving was he released from the panting tension. He glanced once at his favorite tree, elm twigs against the gold patina of sky, and fumbled for sleep as for a drug. He who had been a boy very credulous of life was no longer greatly interested in the possible and improbable adventures of each new day.

Babbitt gimió, se dio la vuelta, luchó por regresar a su sueño. Ahora solo podía ver el rostro de ella, más allá de aguas brumosas. El hombre de la caldera cerró de golpe la puerta del sótano. Un perro ladró en el patio vecino. Mientras Babbitt se hundía dichosamente en una tenue marea tibia, el repartidor de periódicos pasó silbando, y el _Advocate_ enrollado golpeó la puerta principal. Babbitt se sobresaltó, el estómago encogido de alarma. Al relajarse, lo atravesó el traqueteo familiar e irritante de alguien dando manivela a un Ford: crac-a-a, crac-a-a, crac-a-a. Siendo él mismo un piadoso automovilista, Babbitt le daba manivela junto con el conductor invisible, con él esperaba durante tensas horas el rugido del motor al arrancar, con él se angustiaba cuando el rugido cesaba y de nuevo comenzaba el infernal y paciente crac-a-a --un sonido redondo y chato, un sonido tembloroso de mañana fría, un sonido enfurecedor e inevitable. Solo cuando la voz creciente del motor le indicaba que el Ford se ponía en marcha quedaba liberado de la tensión jadeante. Echó una mirada a su árbol favorito, ramitas de olmo contra la pátina dorada del cielo, y buscó a tientas el sueño como quien busca una droga. Él, que de niño había sido muy crédulo ante la vida, ya no se interesaba mucho por las aventuras posibles e improbables de cada nuevo día.

He escaped from reality till the alarm-clock rang, at seven-twenty.

Escapó de la realidad hasta que sonó el despertador, a las siete y veinte.

It was the best of nationally advertised and quantitatively produced alarm-clocks, with all modern attachments, including cathedral chime, intermittent alarm, and a phosphorescent dial. Babbitt was proud of being awakened by such a rich device. Socially it was almost as creditable as buying expensive cord tires.

Era el mejor de los despertadores anunciados a escala nacional y producidos en serie, con todos los aditamentos modernos, incluyendo carrillón de catedral, alarma intermitente y esfera fosforescente. Babbitt se enorgullecía de ser despertado por un aparato tan lujoso. Socialmente, era casi tan meritorio como comprar caros neumáticos de cordón.

He sulkily admitted now that there was no more escape, but he lay and detested the grind of the real-estate business, and disliked his family, and disliked himself for disliking them. The evening before, he had played poker at Vergil Gunch’s till midnight, and after such holidays he was irritable before breakfast. It may have been the tremendous home-brewed beer of the prohibition-era and the cigars to which that beer enticed him; it may have been resentment of return from this fine, bold man-world to a restricted region of wives and stenographers, and of suggestions not to smoke so much.

Ahora admitía de mal humor que ya no había escapatoria, pero se quedó tendido detestando el ajetreo del negocio inmobiliario, y sintiendo antipatía por su familia, y sintiendo antipatía por sí mismo por sentir antipatía hacia ellos. La noche anterior había jugado al póquer en casa de Vergil Gunch hasta la medianoche, y después de tales festejos solía estar irritable antes del desayuno. Puede que fuera la formidable cerveza casera de la era de la prohibición y los cigarros a los que esa cerveza lo inducía; puede que fuera el resentimiento de regresar de aquel espléndido y audaz mundo de hombres a un ámbito restringido de esposas y mecanógrafas, y de sugerencias de que no fumara tanto.

La edición completa contiene el texto íntegro en ambos diseños (dos columnas y por párrafos) en EPUB y PDF.

Qué incluye esta edición

Texto íntegro, traducción alineada frase a frase, archivos EPUB y PDF, y diseños en paralelo y por párrafos. Entrega digital; no se envía ningún artículo físico.

Precios sencillos según el tamaño en USD: $1.99, $3.99, $5.99 o $9.99. Ambos diseños cuestan lo mismo; la disponibilidad depende del par de idiomas y del formato.

¿Es adecuado para ti?

Avanzado · unas 168 páginas. Lee la muestra alineada gratuita: si entiendes la mayor parte del original antes de mirar la traducción, el nivel es adecuado.

Avanzado · B2–C1 →

Combinaciones de idiomas

Sigue leyendo